El UD Almería se despidió del curso con una derrota en el último partido, pero su equipo demostró su compromiso y esfuerzo en la temporada. En el terreno de juego, de unos jugadores que lo dieron todo para intentar meter al Castellón en la final por el ascenso a Primera División y a punto estuvieron de conseguirlo. Y también en la grada, las de unos aficionados, alrededor de medio millar, que estuvieron al lado de su equipo en las buenas y también en las malas, que de eso saben mucho los seguidores del CD Castellón. El técnico castellonense, Pablo Hernández, estaba dolido con alma de aficionado, pero agradecido por el esfuerzo de los suyos. "Sé que estas situaciones son jodidas. Es difícil cambiar la sensación de frustración, pero les he dicho a los jugadores que pueden estar orgullosos de la temporada que han hecho. Les he dado las gracias por el compromiso, por todo lo que han dado, cómo han entrenado y competido, cómo han creído en esta idea. No nos ha dado para pasar pero se pueden ir con la cabeza alta. El fútbol no ha sido demasiado justo con nosotros hoy, pero seguro que esto nos ayuda para seguir creciendo y mirar al futuro con otra perspectiva tanto al club como a los jugadores". También tenía en su cabeza a los aficionados Álex Calatrava, el autor del gol con el que el Castellón inició la remontada que hizo soñar un rato con avanzar a la final. "Toda esta gente se merece haber pasado a la final, lo hemos intentado pero no ha podido ser. Habíamos peleado mucho para llegar hasta aquí, lo hemos intentado y el fútbol no ha sido justo, pero nos vamos con la cabeza arriba porque hemos hecho una temporada muy buena. Gracias por estar a nuestro lado en los buenos y los malos momentos. Esto es fútbol y seguiremos intentándolo. Creíamos en nosotros, pero no ha podido ser y a ver si el año que viene lo podemos intentar otra vez".