El Almería, a la final del Play Off tras un partido histórico. El presidente rompió el protocolo y se unió a sus jugadores en la celebración. La afición del Almería se sintió conectada con el presidente, que dejó de ser el dueño para convertirse en uno más. El partido fue un latido compartido y no como un simple negocio desde la distancia. El presidente se vivió su momento de esplendor en la hierba, abrazando una causa que ya siente como propia. La noche no fue solo del equipo, fue de Almería entera. Desde la grada hasta el césped, pasando por un pre.