UD Almería ha sufrido una dolorosa derrota en el playoff contra Málaga, lo que significa que el equipo de Rubi se queda a las puertas de Primera División. La eliminación de la UD Almería frente al Málaga vuelve a situar el foco en una cuestión que acompaña al club desde 2020. Los rojiblancos han construido equipos capaces de competir por subir, han llegado repetidamente a las fases decisivas y han acumulado argumentos suficientes para lograr el objetivo. Sin embargo, cuando la temporada se reduce a los partidos que marcan la diferencia, el resultado siempre acaba siendo el mismo. La derrota en La Rosaleda prolonga una secuencia que empieza a convertirse en una losa para una entidad que vuelve a quedarse a las puertas de Primera División. El equipo de Rubi marcó en 37 de las 42 jornadas de la fase regular y en tres de los cuatro partidos de playoff, protagonizó largas rachas de resultados positivos y llegó a pelear incluso por las posiciones de ascenso directo. Andando el tiempo, la fragilidad defensiva, reflejada en los 63 goles encajados en el torneo liguero –cinco en los cuatro partidos de la fase de ascenso–, y la incapacidad para cerrar definitivamente las eliminatorias en los momentos clave terminaron pesando demasiado. El Almería ha demostrado durante dos cursos consecutivos que tiene nivel para competir por regresar a Primera División, pero también que todavía no ha encontrado el equilibrio necesario para dar el último paso. La promoción de ascenso vuelve a convertirse en una barrera infranqueable para la UDA. La derrota frente al Málaga en la final, con un planteamiento que pudo no ser el idóneo –el comportamiento no casó con lo que Rubi expresó en la previa en la sala de prensa de ir a por el partido– no sólo impide el regreso a Primera, sino que prolonga una secuencia que empieza a adquirir tintes de maldición para los rojiblancos. Desde la 2019/20, los almerienses han disputado cuatro promociones de ascenso y las cuatro han terminado de la misma manera, con el sueño roto y la obligación de volver a empezar desde Segunda División. La imagen de los jugadores abatidos sobre el césped del UDA Stadium tras caer ante el conjunto malaguista resume perfectamente la sensación que deja una temporada marcada por la ilusión, la regularidad y la convicción de que el ascenso estaba al alcance de la mano. So, la historia reciente explica buena parte de la frustración actual. El equipo rojiblanco logró regresar a Primera en la 2021/22 bajo la dirección de Rubi, conquistando el ascenso directo tras una temporada sobresaliente en la que como en la presente todo eran halagos para su juego, aunque en la recta final le costó cerrar su objetivo, del cual estuvo a punto de quedarse fuera. La decepción resulta aún mayor porque la temporada ofrecía argumentos para creer. El equipo de Rubi ha demostrado que puede competir con los mejores, pero todavía no ha encontrado la fórmula para superar la barrera del playoff. But, la pregunta es, ¿qué pasará el próximo año? ¿Podrá el Almería finalmente ascender a Primera División? Sólo el tiempo lo dirá. La UD Almería tiene que levantarse y seguir adelante, con la ilusión de que el próximo año será diferente. Con 81 puntos en la temporada 2021/22, el equipo rojiblanco demostró que tiene nivel para competir en Primera División. Ahora, tiene que encontrar la forma de superar la barrera del playoff y alcanzar su objetivo.